Noticias _

Juan Pablo Viscardo y Guzmán: el arequipeño que inspiró las independencias de América

¿Cómo un criollo criado al pie del nevado Coropuna llegó a inspirar, desde Londres y la región Toscana, las gestas independentistas de América? Hoy en Bicentenario Perú te contamos sobre su vida.
Lunes, 11 Febrero, 2019
Etiquetas: 
BIografías
Efemérides

“El Nuevo Mundo es nuestra patria, su historia es la nuestra, y en ella es que debemos examinar nuestra situación presente, para determinarnos, por ella, a tomar el partido necesario a la conservación de nuestros derechos propios, y de nuestros sucesores”

El 10 de febrero de 1798 falleció en Londres Juan Pablo Viscardo y Guzmán, escritor arequipeño y autor de la famosa ‘Carta a los españoles americanos’, documento en el que llamaba a los habitantes de América a independizarse de España, lo que le valió ser considerado el primer precursor de la Independencia del Perú, pero también uno de los primeros ideólogos de las independencias de América.

¿Cómo un criollo criado al pie del nevado Coropuna llegó a inspirar, desde Londres y la región Toscana, las gestas independentistas de América? Hoy en Bicentenario Perú te contamos sobre su vida, tomando como base el texto “Tras las huellas de Viscardo”, de César Pacheco Vélez, que forma parte de la Colección de la Comisión del Sesquicentenario de la Independencia del Perú.

La familia Viscardo de Pampacolca

El primer Viscardo español, Juan Viscardo de Guzmán, llegó a Arequipa, exactamente a Camaná, en 1630. En ese lugar tuvo a tres hijos: José, establecido en Ica y luego en Majes; Marcelino, religioso en Camaná; y Bernardo, abuelo del prócer.

Bernardo se estableció en Pampacolca, donde se casó con María Ramos y tuvo a Domingo. Luego, se casó con Magdalena Rodríguez, con quien tuvo catorce hijos, uno de ellos, Gaspar, padre de nuestro prócer, Juan Pablo.

Gaspar nació en enero de 1712, en el mismo Pampacolca, un distrito ubicado actualmente en la provincia de Castilla, al norte de la capital regional y al pie del nevado Coropuna. Tras residir en Arequipa, donde se casó con Manuela de Zea y Andía y con quien tuvo nueve hijos, retornó a Pampacolca, donde fue gobernador local hasta su temprana muerte, a los 38 años. En ese lugar, Juan Pablo tuvo gran relación con familias criollas adineradas del Cusco, cuyos descendientes gobernaban extensos territorios de Arequipa, pero también con familias caciques indígenas, como los Pomacallao, quienes además de tener el control de ciertos ayllus indígenas locales, habían formado familias con personas cercanas a Viscardo y Guzmán. De hecho, Viscardo tenía como idioma materno el quechua.

Esa relación con indígenas y criollos, contraria a la idea de que indios y criollos vivían en repúblicas separadas, estima Pacheco, llevó a Viscardo a sostener en su carta que indios, mestizos y criollos “forman un todo político en el cual criollos ocupan el primer lugar”, tras explicar que estos habían sido lactados y criados en la misma tierra que los indios, a los que habían educado y evangelizado posteriormente.

Educación jesuita y destierro a Europa

Tras sus primeros años en Pampacolca, Juan Pablo es trasladado a Cusco, donde estudió en el Real Colegio de los Nobles de San Bernardo, a cargo de jesuitas. Cuando estos son expulsados del Perú, en 1767, Juan Pablo y su hermano, José Anselmo, forman parte de los desterrados, quienes primero llegan a España y luego son trasladados a Italia. En Italia, los hermanos sufren penurias, pues la parte de las herencias que les correspondían por la muerte de su padre, su tío y su madre, no era enviada regularmente, y en ocasiones, como en el caso de la herencia materna, ni siquiera se les reconoció algo.

En 1785 José Anselmo fallece, y en 1787 Juan Pablo informa que pasa penurias, pues debe mantener a su sobrina huérfana y su único ingreso, además de una pequeña pensión real por el destierro, es la limosna de la misa.

Diversos autores deslizan la posibilidad de que la familia en Arequipa se desentendió de los hermanos desterrados y repartió solo entre los que estaban presentes la fortuna heredada.

La rebelión de Túpac Amaru y Viscardo en Londres

Estando en el exilio, Juan Pablo se entera de que Túpac Amaru II se había rebelado en el Cusco, por lo que, en septiembre de 1781, escribe dos cartas al cónsul inglés en Liorna, en las que  propone al gobierno inglés ayudar a los rebeldes peruanos, argumentando que “el Perú era una comunidad nacional integrada por criollos, mestizos e indios, y sometida a una metrópoli que ejerce su opresión a través de los peninsulares, extranjeros advenedizos, usurpadores y enemigos de las gentes del país”. Viscardo postulaba, así, por primera vez una idea de nación “criollista”, tal como se convendría dos décadas más tarde. Señalamos criollista porque los indígenas tenían una agenda independentista propia, con Túpac Amaru II a la cabeza.

"...en septiembre de 1781, escribe dos cartas al cónsul inglés en Liorna, en las que  propone al gobierno inglés ayudar a los rebeldes peruanos, argumentando que 'el Perú era una comunidad nacional integrada por criollos, mestizos e indios, y sometida a una metrópoli que ejerce su opresión a través de los peninsulares, extranjeros advenedizos, usurpadores y enemigos de las gentes del país'"

Un Juan Pablo en apuros económicos, desterrado por los españoles y con la rebelión de Túpac Amaru II causando impacto mediático en toda América y las cortes europeas fue el contexto en el que escribe su ‘Carta a los españoles americanos’, redactada originalmente en francés, la cual, tras su divulgación, tuvo ocho ediciones elaboradas en Londres, Bogotá, Buenos Aires y Lima, y que además fue traducida al español e inglés.

Tal fue su impacto que los inquisidores mexicanos la consideraron la producción “más mortífera, libertina e incendiaria que se ha visto jamás”, argumento que en Venezuela utilizaron para enviar todo el tiraje a la hoguera.

Se suele relacionar a Viscardo con Túpac Amaru II porque no es posible entender una carta como la suya, sino como una respuesta a las ideas izadas por José Gabriel Condorcanqui en 1780, solo un año antes que las primeras cartas al gobierno inglés del pampacolqueño. “Los vejámenes inferidos a estos pueblos no han hecho sino acelerar una revolución que indudablemente hubiera acaecido inmediatamente después que por cualquier motivo se hubiera perdido el equilibrio entre las diversas razas que componen la población del Perú”.

Los planes de Viscardo con Inglaterra consistían en que los británicos envíen una expedición a Lima compuesta por cuatro barcos y dos fragatas, suficientes para tomar la capital del virreinato y lograr, así, una insurrección total del Perú.

Pese a que la ‘Carta a los españoles americanos’ había sido escrita hacia 1791, esta no se hace popular en Europa y América sino hasta que el venezolano Francisco de Miranda, quien coincidiría con un enfermo Viscardo en Londres en 1798, recibe de Rufus King, embajador de los Estados Unidos en Inglaterra, los papeles del peruano cuando este ya había fallecido, de los que elige la carta que manda a publicar en Londres, convirtiéndola en el primer manifiesto escrito por un criollo y enarbolado por los independentistas de América, influyendo sobre todo en Miranda, quien comenzó a utilizar términos y conceptos postulados por el arequipeño en su epístola.

Falleció en Londres en 1798 sin ver publicadas sus cartas, sin una economía estable y sin mayores noticias de independencias en América. Sin embargo, tras su muerte, sus ideas consolidaron una generación de intelectuales y militares que pensaron en constituir una gran república americana que reemplace a la administración española.