Obras de infraestructura eternas

28/09/2026

Obras de infraestructura eternas

Las idas y venidas de la nueva carretera central muestra una vez más los serios problemas que tiene Perú para sacar adelante grandes obras de infraestructura.

Las grandes obras de infraestructura a nivel internacional generalmente se concluyen en el corto o mediano plazo, pero en nuestro país se vuelven eternas. 

Por eso no es extraño que la brecha en infraestructura que supere los 110 000 millones de dólares, un déficit que afecta la competitividad y el desarrollo social del país. 

Se han intentado una serie de formas de gestión para superar esta dificultad: de gobierno a gobierno, asociaciones público privadas y obras por impuestos; pero al final el resultado siempre es el mismo: las grandes obras no empiezan en la fecha prevista y su culminación nadie puede asegurar.

La nueva carretera central, denominada Autopista Daniel Alcides Carrión, es el ejemplo más recientes de esta ineficacia. Es un proyecto de gobierno a gobierno con Francia, que está valorizada en 30 000 millones de soles, cuenta con estudio de impacto ambiental aprobado y fases de estudio definitivos.

Sin embargo, su inicio sigue en duda por falta de financiamiento. El renunciante ministro Rafael Rey ya había advertido que no había presupuesto para iniciar las obras en 2027. 

Otra obra emblemática y monumental, el Proyecto Especial Olmos tardó nada menos que 90 años en construirse. Concebida inicialmente en 1924 se culminó e inauguró oficialmente a finales de 2014. 

El Proyecto Especial Majes Siguas, un importante megaproyecto de irrigación y uso múltiple de recursos hídricos ubicado Arequipa, sigue los mismos pasos.

Majes I se inició formalmente en octubre de 1971, en su primera etapa y demoró 13 año su construcción, pero surgieron problemas que deterioraron la infraestructura y ahora se calcula que las reparaciones terminarían en 2033. Existe un acuerdo de gobierno a gobierno con Japón para su puesta a punto.

En Majes II, las obras están paralizadas desde 2017 y se encuentra en proceso de arbitraje por conflictos legales con la empresa concesionaria. Entre tanto, el gobierno regional de Arequipa ha transferido su ejecución al gobierno central. 

La línea 2 del Metro estaba previsto que se ejecutaría en cinco años, sin embargo está cerca de cumplir diez años y aún no se termina, y existe la posibilidad que se extienda cinco años más. La línea 1 demoró 25 años.

¿Por qué tanta demora?

Es una suma de diferentes factores: carencia de personal técnico calificado para gestionar y preparar expedientes, incumplimiento contractuales entre el Estado y las empresas contratistas, una burocracia engorrosa e investigaciones fiscales por corrupción.

A falta de una existen dos instituciones creadas para gestionar con eficiencia los grandes proyectos de infraestructura: Proinversión, creada en 2002, y Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), antes Autoridad para la Reconstrucción con Cambios, que entró en funciones un poco más de un año, pero las obras siguen teniendo los mismos problemas burocráticos e incumplimiento de entrega.

Con el letargo de los sucesivos gobiernos para terminar las obras en los plazos previstos perdemos todos: crecen los costos, inversión paralizadas y una población sin servicios adecuados.

Según el último informe de Contraloría, el año pasado hubo 2416 obras públicas paralizadas cuyo monto superaron los 67 139 millones de soles.

Es un monto que grafica la magnitud del problema: la incapacidad del Estado para cerrar las brechas de infraestructura.

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Perú Actual

Somo un grupo de jóvenes periodistas interesados por la sociedad, la cultura y la historia del Perú. En este blog compartimos temas de actualidad, historia, turismo y educación.

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