¿Cuándo conviene renovar tus zapatillas Nike?

27/08/2026

Cuándo conviene renovar tus zapatillas Nike

Unas zapatillas Nike no avisan de un día para otro que perdieron su capacidad de amortiguación: el desgaste avanza de forma gradual, y muchas personas siguen entrenando o caminando con un par que ya dejó de ofrecer el soporte necesario, simplemente porque el deterioro no siempre se nota a simple vista.

Contenido

Por kilometraje: la referencia más usada

Para quienes usan sus zapatillas principalmente para correr o entrenar, el kilometraje sigue siendo el indicador más citado por especialistas y marcas:

Tipo de usoKilometraje aproximado antes de renovar
Zapatillas ligeras, entresuela poco densa500 a 600 km
Uso mixto (running + entrenamiento general)600 a 800 km
Modelos con entresuela más robusta800 a 1.000 km
Corredores de bajo peso corporalRango superior de cada categoría
Corredores de mayor peso corporalRango inferior de cada categoría

Este número no es una fórmula exacta, sino una combinación de pruebas de laboratorio y experiencia de campo. El peso de la persona, el tipo de pisada y la superficie donde se usa el calzado (asfalto, sendero, cinta) hacen que ese rango se mueva bastante de un caso a otro.

Señales físicas que importan más que el número de kilómetros

Quien no lleva un registro exacto de distancia puede guiarse por señales concretas en el propio calzado:

  • Suela lisa o sin dibujo, sobre todo en la zona de talón o antepié, lo que reduce el agarre en superficies húmedas.
  • Mediasuela que no recupera su forma al presionarla con el dedo, señal de que la espuma perdió capacidad de rebote.
  • Parte superior deformada o rota, lo que afloja el ajuste y puede generar rozaduras.
  • Una zapatilla que se inclina al colocarla sobre una superficie plana, indicando desgaste irregular entre ambos pares.
  • Dolor muscular o articular que aparece después de entrenar y que antes no ocurría con el mismo ritmo de uso.

Una señal aislada no siempre justifica el cambio inmediato. Cuando aparecen dos o tres al mismo tiempo, ahí sí conviene reservar ese par solo para uso casual y no seguir entrenando con él.

Cómo influye el tipo de pisada en el desgaste

El punto exacto donde se desgasta la suela varía según cómo apoya cada persona el pie:

  1. Quienes pronan apoyan más el borde interno, y el desgaste se concentra en esa zona del talón y antepié.
  2. Quienes supinan cargan el peso hacia el borde externo, con un patrón de desgaste inverso.
  3. Una pisada neutra suele mostrar un desgaste más uniforme, aunque igual de progresivo con el tiempo.

Revisar la suela de vez en cuando ayuda a identificar el propio patrón de pisada, algo útil no solo para saber cuándo cambiar el calzado, sino también para elegir mejor el próximo par.

Uso diario versus entrenamiento intenso

No todas las zapatillas se desgastan al mismo ritmo aunque acumulen el mismo tiempo de uso. Una salida larga de tres horas deteriora más la entresuela que tres salidas cortas de una hora, incluso con el mismo kilometraje total, porque la espuma necesita tiempo de reposo para recuperar su densidad original. Por eso alternar entre dos pares, en vez de usar uno solo todos los días, ayuda a extender la vida útil de ambos: mientras uno descansa y recupera su forma, el otro está en uso.

Este mismo principio aplica a distintos contextos de uso. Un par usado para entrenar en gimnasio puede perder estabilidad lateral antes que amortiguación, mientras que uno usado en senderos sufre más desgaste en el dibujo de la suela y en la protección de la puntera.

Cómo hacer una comprobación rápida en casa

Sin necesidad de herramientas especiales, hay una revisión de unos minutos que da una idea bastante clara del estado real del calzado:

  • Colocar ambas zapatillas sobre una superficie plana y observar si alguna se inclina hacia un lado.
  • Presionar la mediasuela con el pulgar y comprobar si recupera su forma al soltar.
  • Revisar el dibujo de la suela en la zona de mayor apoyo, comparando con el estado que tenía nuevas.
  • Doblar ligeramente la zapatilla para notar si el material superior se agrieta o cede con facilidad.

Cuándo no vale la pena forzar más uso

Seguir usando un calzado deportivo deteriorado no solo afecta el rendimiento, sino que aumenta el riesgo de sobrecargas en rodillas, caderas y zona lumbar, ya que el cuerpo termina compensando la falta de amortiguación con cambios en la forma de pisar. Si aparece dolor nuevo que no tenía explicación previa, junto con alguna de las señales físicas mencionadas antes, la recomendación más consistente entre especialistas es dejar de usarlas para entrenamiento y, en todo caso, conservarlas solo para trayectos cortos o uso casual.

Foto del avatar

Perú Actual

Somo un grupo de jóvenes periodistas interesados por la sociedad, la cultura y la historia del Perú. En este blog compartimos temas de actualidad, historia, turismo y educación.

También te puede interesar

Subir