Black Friday en Perú: tendencias de consumo y comportamiento del comprador
13/11/2025

El Black Friday 2025 en Perú se celebrará el viernes 28 de noviembre, desde la medianoche hasta las 11:59 p. m. Aunque se trata de una jornada puntual, los comercios han extendido sus campañas a toda la semana, e incluso a la quincena previa, en un intento de capturar la atención de consumidores cada vez más informados y menos impulsivos. El evento ya no es solo un día de descuentos: es un ritual que inaugura la temporada navideña y que redefine la manera en que los peruanos planifican sus compras.
El peso económico del evento
Las estimaciones oficiales señalan que las ventas del Black Friday podrían superar los 11 millones de dólares, un crecimiento moderado respecto al año anterior. El ticket promedio se calcula en S/ 320, con predominio de productos de alto valor como smartphones, laptops y dispositivos electrónicos. Este dato revela una tendencia clara: el comprador peruano aprovecha la fecha para adquirir bienes duraderos, más que para llenar el carrito con artículos menores.
| Indicador | Black Friday Perú 2024 | Proyección 2025 |
|---|---|---|
| Ventas totales retail | US$ 10 millones | US$ 11 millones |
| Crecimiento interanual | 8% | 10% |
| Ticket promedio | S/ 290 | S/ 320 |
| Participación en ventas Q4 | 8% | 10% |
El comprador digital y sus hábitos
Los estudios recientes sobre comercio electrónico en Perú confirman que el mercado digital está en expansión, con una penetración de smartphones cercana al 90% y más de 4 millones de conexiones de fibra óptica. Este contexto ha transformado el comportamiento del consumidor:
- Prefiere comparar precios en línea antes de decidir.
- Se inclina por plataformas que ofrecen seguridad en pagos y políticas claras de devolución.
- Busca experiencias personalizadas, desde recomendaciones basadas en historial hasta envíos rápidos.
Las promociones y la competencia feroz
La competencia no se limita al precio: las empresas apuestan por diferenciarse en servicio postventa, asesoría online y flexibilidad en devoluciones. El clic se ha convertido en el nuevo campo de batalla, desplazando las largas filas de antaño.
Riesgos y precauciones
El entusiasmo por las ofertas convive con la sombra del fraude digital. Las autoridades han publicado guías para que los consumidores realicen compras seguras por internet, recomendando verificar la autenticidad de las páginas, desconfiar de enlaces sospechosos y revisar las políticas de devolución. En un país donde la confianza en el comercio electrónico aún se construye, estas advertencias son más que necesarias.
Un fenómeno cultural
El Black Friday no es solo economía: es también cultura. En Lima, Arequipa o Trujillo, las conversaciones giran en torno a qué televisor conviene, qué tienda ofrece el mejor descuento o cómo aprovechar el Cyber Monday. La fecha se ha convertido en un marcador social, un tema de sobremesa que revela tanto la aspiración de modernidad como la ansiedad por no quedarse atrás.
La ironía está servida: mientras algunos celebran haber comprado un celular con 40% de descuento, otros se preguntan si realmente necesitaban cambiarlo. El Black Friday es, en cierto modo, un espejo de nuestras contradicciones: queremos ahorrar, pero terminamos gastando más.
Hacia dónde se dirige el consumo
El futuro del Black Friday en Perú parece marcado por tres tendencias:
- Digitalización acelerada: más compras online, menos visitas físicas.
- Consumidor estratégico: menos impulsividad, más comparación de precios.
- Seguridad como valor diferencial: las marcas que garanticen confianza ganarán terreno.
Los informes sobre comercio electrónico en Perú confirman que la masificación de redes sociales y la universalización de smartphones han consolidado un mercado digital en expansión.
El Black Friday en Perú ya no es solo un día de ofertas: es un termómetro de nuestra economía doméstica, un escenario donde se cruzan la ilusión del consumo, la prudencia financiera y la necesidad de seguridad digital. En 2025, más que nunca, el comprador peruano se enfrenta a la paradoja de gastar para ahorrar, de correr hacia la pantalla como antes corría hacia la tienda.