Las falacias de los políticos
26/03/2026

Comenzó el debate entre 34 candidatos presidenciales que se desarrollará en seis días, con una duración aproximada de dos horas y media por fecha.
Son jornadas maratónicas, que difícilmente los electores, y el público en general, puedan seguir con entusiasmo. Sin embargo, independientemente del número de televidentes, si eres uno de los que ven el debate, puedes entretenerte identificando las falacias en la que incurren los candidatos al exponer sus planes de gobierno o responder a su oponente.
La falacia es una argumento que a simple vista parece válido, pero que en el fondo no lo es. El Diccionario de la Lengua Española la califica como “engaño, fraude o mentira”.
Las falacias que se utilizan en el debate político, la retórica, la persuasión, la exhortación, entre otras argumentaciones, forman parte de la Lógica Informal, a diferencia de la Lógica Formal que realiza un análisis más técnico apelando a símbolos y la matemática.
Identificar las falacias de la Lógica Informal es útil porque son parte del repertorio cotidiano de los políticos, tanto en los debates como en sus discursos.
Por ejemplo, las falacias usadas por los políticos con más frecuencia son,
Argumento ad hominem,
Es una de las falacias más conocidas. Consiste en atacar a la persona y no lo que dice la persona. Lo que se busca es desacreditar al oponente.
Por ejemplo,
El candidato A dice:
−Que puede saber el candidato B de gobernar un país, si ni siquiera ha sido alcalde.
El candidato B responde:
−Mi oponente, que está financiado por la minería ilegal, siempre estará en contra de cualquier iniciativa que la prohíba.
En ambos casos, se pretende primero descalificar al rival para de esta forma descalificar sus propuestas.
Razonamiento circular
Es una falacia que implica aceptar en una premisa lo mismo que se quiere demostrar en la conclusión. También es conocida como Petición de Principio.
El error está en la argumentación no en la forma.
A es verdadero, porque B es verdad
B es verdad, porque A es verdadero
Por ejemplo,
Candidato A dice:
−Soy el mejor candidato porque la gente me apoya, y la gente me apoya por ser el mejor candidato.
Candidato B dice:
−La pena de muerte es necesaria porque la gente lo pide, si no fuera necesaria, no lo pediría la gente.
En ambos casos se pretende mostrar coherencia, intentando ser persuasivos, pero en realidad no se aporta pruebas concretas, solo se reformula la conclusión con otras palabras. Es una falacia muy usada en los discursos políticos para validar afirmaciones sin sustento.
Falso dilema
Es una falacia que cierra opciones para centrarse en una alternativa. Su error en la argumentación consiste en presentar la alternativa como la única solución. En el fondo son dicotomías que pretenden simplificar al máximo situaciones complejas.
Por ejemplo
El candidato C dice:
−O votan por mí, o seguirá creciendo la delincuencia.
Esta es una forma exagerada de reducir una elección. La frase parece un dilema, pero en realidad no lo es; porque pueden existir otros candidatos que también puedan tener medidas efectivas para derrotar a la delincuencia.
En resumen, conocer las falacias más conocidas que se usan en la retórica ayuda a conocer a los políticos, quienes, a veces, por desconocimiento, de manera inconsciente o adrede, las usan para tratar de convencer a sus oyentes.
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