Batalla de Ayacucho: hito en la consolidación de la independencia americana

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Hoy recordamos 195 años de la batalla cumbre en el largo camino hacia la independencia del Perú y el continente. ¿Cuál era la situación política de la época en que se dio el encuentro bélico? Aquí te lo contamos.

Un día como hoy, en 1824, se libró la Batalla de Ayacucho, donde el Ejército Unido Libertador del Perú, al mando de Antonio José de Sucre, consiguió una victoria que selló la gesta emancipadora de Perú y el continente americano. ¿Cuál era la situación de España durante la Batalla de Ayacucho? La restauración en 1820 de la constitución liberal de 1812, con la caída del rey Fernando VII de España, es parte de un intermedio liberal que incluye la oposición al envío de soldados a América para sostener el orden colonial.

Eso significaba que el virrey José de la Serna debía defender el orden colonial frente a la insurgencia independentista sin nuevos refuerzos, quedando por ello el virreinato peruano librado a sus propias fuerzas y recursos militares. Antes de las batallas de Junín y Ayacucho, los realistas habían derrotado a sucesivas expediciones enviadas al sur por el Congreso peruano entre 1822 y 1823, que vio reforzado y reformado su ejército con la llegada de Simón Bolívar, declarado Jefe Supremo por el Congreso en 1823. Precisamente en Junín, el 6 de agosto de 1824, las fuerzas del general realista José de Canterac fueron derrotadas por el ejército de Bolívar. Canterac emprendió su retirada hacia el Cusco de inmediato. Faltaban solo cuatro meses para la victoria en Ayacucho.

En la retirada hacia Cusco fue hostigado sin descanso por las avanzadas patriotas. Esto motivó que las tropas realistas inicien en octubre de 1824 su desplazamiento hacia el norte, casi de manera paralela al ejército comandado por el venezolano Antonio José de Sucre. Luego de varias semanas de escaramuzas, las tropas del virrey La Serna se enfrentaron al ejército patriota dirigido por Sucre el 9 de diciembre de 1824, en la Pampa de Ayacucho, colindante con el pueblo de Quinua. Pero esta no fue solo una pelea entre españoles y criollos: miles de indígenas de Pomacocha, Vilcas Huamán, Carhuanca, Huancaray, Andahuaylas y más aportaron a Bolívar, señala el historiador huamanguino David Quichua. Basilio Auqui, líder morochuco, es símbolo de estas luchas previas. El triunfo patriota obligó al virrey a suscribir la capitulación, quedando así culminada la Independencia del Perú. Pero, si bien hemos escuchado sobre la «Capitulación de Ayacucho», muchas veces ignoramos su contenido.

¿Qué es la capitulación de Ayacucho?

Es el documento en el que José de Canterac, al mando del ejército realista del Perú, acepta el retiro de las tropas españolas de Perú, tras ser derrotado por el Ejército Unido Libertador del Perú, dirigido por Antonio José de Sucre. Si bien el virrey era José de la Mar, este ya había sido capturado por el ejército de Sucre. La capitulación consta de 18 acuerdos entre los realistas y los libertadores que son resumidos a continuación.

Capitulación de Ayacucho:

1. Entrega de todo el territorio. El documento señala que se entrega “hasta Desaguadero” -Puno-, pero también lo que quedaba del ejército español: guarniciones, caballos, y todo lo que pertenezca al gobierno español.

2. Los soldados españoles podían regresar a su país y el gobierno de Perú debía subvencionar la mitad de sus sueldos mientras permanecieran aquí, y luego costear sus pasajes. Se prohibía que vuelvan a tomar las armas contra América o viajar a un territorio aún ocupado por España.

3. Los soldados españoles podían permanecer en el Perú y ser admitidos en el ejército peruano si así lo deseaban.

4. Las personas no podrían ser incomodadas si previamente habían trabajado u opinado a favor del rey, siempre que sus conductas no vayan contra las leyes peruanas.

5. Cualquier habitante del Perú, sea español o americano, eclesiástico, comerciante, propietario o empleado, podía migrar con su familia a otro país, si así lo deseaba, u optar por residir aquí, siendo el gobierno responsable de garantizar ese derecho.

6. Siempre que sus conductas no atenten contra la causa, se respetaría la propiedad privada de españoles que se hallaran fuera del Perú, pudiendo disponer de esta hasta después de tres años, además que se garantizaba lo mismo para los americanos que tuvieran intereses en España.

7. Se concedía el plazo de un año para que los interesados se acojan al punto 5: cualquier habitante del Perú podía residir en la república o migrar a otro país.

8. En este punto los españoles pedían que Perú reconozca las deudas contraídas por el gobierno español en el Perú. No obstante, los libertadores observaron que el Congreso del Perú resolvería lo que convenga a los intereses de la república.

9. Los españoles pedían que los empleados continúen en sus puestos o migrar si así lo deseaban, según los puntos 2 y 5. Los libertadores respondieron que la permanencia de un empleado sería decidida por el gobierno, según su comportamiento.

10. El gobierno debía garantizar que todo soldado del ejército español o empleado que deseara dejar su trabajo y permanecer en el país sea respetado.

11. Los españoles aceptan entregar la plaza del Callao -el Real Felipe y zonas aledañas- y su guarnición al ejército unificado libertador. La respuesta peruana es que Callao “con todos sus seres y existencias” sea puesto a disposición del libertador Simón Bolívar.

12. El ejército español enviaría a sus jefes, acompañados por el ejército libertador, a las provincias unidas para entregar todos los archivos, almacenes, existencias y tropas. Las provincias deberían ser entregadas en quince días, y los pueblos más lejanos en un mes.

13. Canterac solicita que los barcos de España puedan acceder a víveres en puertos peruanos hasta seis meses más, para poder salir del Pacífico. Sucre responde que no pueden generar hostilidad, deben abandonar los mares de América y no tocar puertos aún ocupados por españoles.

14. Para poder salir del Pacífico, los españoles solicitan pasaportes para todos sus barcos de guerra y mercantes. La respuesta de Sucre es similar a la del punto 13.

15. Amnistía: los jefes y oficiales prisioneros de uno y otro bando en la Batalla de Ayacucho y acciones anteriores serían liberados. Los heridos serían auxiliados por cuenta del erario del Perú hasta restablecerse.

16. Los generales, jefes y oficiales podrían conservar sus uniformes y espadas, además de los asistentes y criados correspondientes a su clase, siempre que se sujeten a las leyes peruanas.

17. Perú debería facilitar pasaportes a los soldados del ejército español que deseen migrar, así como a sus familias.

18. Toda duda de los anteriores 17 artículos se interpretarían a favor del ejército español, apelando a la buena fe de los que firman el pacto.

Y así fue como se hizo flamear las banderas americanas en la Pampa de Ayacucho. Fue tal su importancia para nuestra historia que Bolívar cambió el nombre de la ciudad de San Juan de la Frontera de Huamanga por el de Ayacucho, en recuerdo de la pampa histórica.

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